
Es posible que hasta ahora jamás se te hubiera ocurrido la posibilidad de colocar una joya en tu ano, de darle un look diferente a ese orificio que para muchos aún es impuro y de sentido único, mientras para otros es una zona erógena más, y parte ineludible en sus juegos eróticos.
Las joyas anales difieren bastante del clásico plug anal, no se trata de una mera pieza de silicona o plástico sino de pequeñas obras de arte cuyos fines tampoco son puramente estéticos. Este tipo de piezas se pueden emplear en numerosas prácticas sexuales, ya sea por fetichismo, para estimular la zona anal, o para invitar a nuestra pareja a los placeres anales.
Y es que este original ornamento puede despertar intereses ocultos, especialmente en aquellas personas que hasta ahora por unos u otros motivos no prestaban mayor atención al ano, al ver semejante tesoro lo van a querer observar, tocar, acariciar, coger e incluso lamer.
Quizás te estés preguntando si algo así se puede llevar durante un rato como si de unas bolas chinas se tratara… Efectivamente amig@ mi@, por su ubicación, forma y tamaño puedes llevar esta joya anal insertada durante unas horas, incluso hacer “vida normal”, ya que nadie notará que tienes algo insertado en tu culo, sin embargo tú si que vas a sentir sus estímulos. Puedes salir a pasear, o al encuentro de tu amante y por el camino regodearte en la sensación de estar haciendo algo lujurioso en público y sin que nadie se percate lo más mínimo.
Por tanto, una joya anal podría ser también una idea perfecta para sorprender a tu pareja, ¿Cómo?
Si eres una mujer, puedes por ejemplo insertar la joya anal antes de salir de casa o momentos antes de pasar a los preliminares con tu amante, no le digas nada o dile que tienes una sorpresa pero no le des más pistas. Deja que te vaya desvistiendo o haz un pequeño striptease, la idea sería acabar de espaldas a él y bajando poco a poco tus braguitas para finalmente descubrir la sorpresa mientras meneas tus caderas al ritmo de una música sensual.
Seguramente se quede boquiabierto cuando vea esa pieza de metal insertada en tu ano, mientras los destellos terminan de captar totalmente su atención, seguro querrá verlo de cerca, tocarlo, y jugar con él, puede ser la perfecta invitación a los juegos anales.
Si eres un hombre puedes hacer lo propio, sin duda es un accesorio perfecto para jugar con el ano, de hecho es obvio que se lo puede insertar tanto un hombre como una mujer, el placer anal es una de esas zonas erógenas comunes entre hombres y mujeres, y que afortunadamente hoy en día vuelve a dejar de ser una zona exclusiva del colectivo gay, y que cada vez mas hombres heteros y sin complejos se interesan en descubrir.
¿Quieres probarlo con tu chico? Por qué no? Propónle por ejemplo que sea tu esclavo, así no se podrá echar atrás. Durante una buena mamada, primero lubrica bien la parte que vas a insertar, luego juega a masajear sus testículos, la zona del perineo y el ano, tantea introduciendo un poco la punta. Si ves que se pone un poco nervioso dile que respire hondo de manera pausada, esto relaja un montón los músculos por ahí abajo y con ayuda del lubricante no tendrás mayor problema para insertar el plug anal.
Probablemente suelte un gemido al insertar la parte más ancha, pero no es dolor, de hecho una vez lo tenga dentro no se lo querrá sacar, tendrá sensaciones contradictoria, por un lado el tener ese objeto extraño en su culo, y al mismo tiempo el placer de sentir como su esfinter rodea la parte estrecha, y cómo se suceden las contracciones del mismo, que a su vez provocan que la parte ancha que esta dentro se mueva y masajee las paredes del recto y la próstata.
Aprovecha para chupársela con más ganas y le harás ver las estrellas. Conforme se acerca el orgasmo como es habitual se le pondrá más dura, pero al mismo tiempo las contracciones de su esfinter serán más fuertes, y al estar estimulando la próstata constantemente su erección será más dura, la eyaculación más abundante y el orgasmo más intenso.
Tras la tormenta evita las prisas, puedes dejarlo dentro, pero eso sí, a la hora de sacar el plug anal ve despacio, no lo saques del tirón.
Quizás el pobre se pregunte ¿que ha pasado? Es tan simple como que el área anal del hombre, aparte de contar con muchísimas terminaciones nerviosas como en el caso de la mujer, cuenta además con la próstata, la cual al ser estimulada puede ofrecer al hombre sensaciones de placer adicionales.
En el caso de la mujer es también muy interesante, pero la sensaciones vienen más durante la penetración vaginal, ya que se crea una sensación de doble penetración, por una lado el pene que va y viene bien duro y por otro lado una pieza de metal que dilata la paredes el ano haciendo que haya una mayor fricción en la vagina.
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