
Son cosas que ocurren, muchos tienen la teoría de que el ser humano no es un ser monógamo y que por tanto le cuesta mantener la fidelidad a largo plazo, otros defienden la teoría contraria, donde justamente la monogamia es una de las cosas que nos diferencian de la inmensa mayoría de los animales, sea cual sea tu postura, si al final tu marido te pone los cuernos, te toca escoger entre perdonar una infidelidad o romper la relación.
Pueden ser muchas las razones que te lleven a sospechar de tu pareja: llamadas de móvil desconocidas, facturas de restaurante donde tú no fuiste, de repente se quiere poner en forma, cambia de look o se arregla más, trabaja hasta tarde y te dice que no le esperes, viaja con frecuencia, los fines de semana prefiere ver el partido con los colegas en lugar de estar contigo, parece no estar interesado en el sexo, esconde sus e-mail rápidamente cuando entras en el cuarto, parece estar insatisfecho o aburrido con vuestra vida últimamente, se irrita contigo o se queja de que le molestas… no todas estas actitudes son necesariamente un indicador de infidelidad, pero si juntas unas cuantas hacen que huela a quemado.
La prevalencia de parejas que han sufrido una infidelidad por parte del hombre varia entre los diferentes países y culturas, pero por lo general se estima la nada desdeñable cifra de un 60%, aunque esta también varía según la edad.
Si sospechas y finalmente descubres que estabas en lo cierto, tendrás que ver si le das la patada o bien perdonas su infidelidad, ya que obviamente, y dependiendo de las circunstancias, a una se le pasan mil cosas por la cabeza y tiene que sopesar los pro y los contra, no vaya ser que además de cornuda una salga también perdiendo… Hoy vamos a ver algunas de las razones de por qué algunas mujeres deciden perdonar una infidelidad masculina.
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