No son pocos los que en la intimidad han soltado algún que otro azote o nalgada para liberar tensión o por pura excitación. Si nunca antes has probado te recomiendo que eches un vistazo al artículo Spanking: primeros pasos o azotes, antes de lanzarte a usar una pala de cuero como esta.
La palas, que en inglés se las conoce como paddles o slappers, son un accesorio para spanking que causan picor o escozor al azotar la piel, son el complemento perfecto para cambiar el rosado de las nalgas inocentes al rojo furioso de unas nalgas calientes.
Realmente se trata de un juguete seguro, lo único es que hay que ir con un poco de cuidado y tener alguna noción sobre técnicas de spanking. Azotar por azotar cualquiera lo hace, pero aquí se trata de azotar para disfrutar, no sólo el que da sino también el que recibe.

