Masajeador Nea de Lelo

Como si de una pieza esculpida en porcelana se tratara, Lelo ha creado este discreto y silencioso vibrador que te puedes llevar a cualquier parte. Lo puedes meter en el bolso o en la maleta y muchos no estarían seguros de para lo que realmente puede servir. Lo puedes usar delante de cualquiera para masajearte el cuello, la espalda, etc. de hecho es un objeto que fácilmente hasta podría pasar por un nuevo modelo de ratón para Mac.

Sin embargo su diseño ha sido pensado para que pueda acomodarse perfectamente a tu cuerpo, permitiendo masajear tu clítoris y toda la zona genital. Con un aspecto brillante, de tacto suave y decorado con motivos florales, este pequeño masajeador funciona sin cables, permitiéndote disfrutarlo durante seis horas. Cuando esté exhausto, este pequeñín tan sólo necesitará recargarse en un par de horas para volver a la acción.

Y cuando digo pequeñín, en parte es porque mide tan sólo 7,5 cm de largo por 3,6 cm de ancho. El masajeador Nea lo puedes encontrar en varios colores: blanco, negro o rosa. Dispone además de cinco modos de vibración y una vez que lo has cargado te puede durar hasta tres meses sin recargarlo! Sin duda el compañero ideal de viaje.

Lengua Vibradora

Actualmente en Coompra hay cientos de vibradores, desde los más clásicos y sencillos a los más complejos y que se sirven de las últimas tecnologías, ya sean reproductores mp3, teléfonos móviles, etc., para marcar los ritmos de vibración. Pero hay una sección que siempre nos saca una sonrisa: los juguetes eróticos divertidos, donde podéis encontrar vibradores y masajeadores camuflados en todo tipo de objetos.

Actualmente hay más de 250 productos en esta categoría, pero hoy os quiero hablar más concretamente de las lenguas vibradoras, digamos que es una variante de los vibradores realistas, pero con forma de lengua y orientados principalmente a mujeres aficionadas al cunnilingus, que de hecho supongo que son la mayoría ¿o me equivoco? ;)

Aunque realmente este tipo de juguete también lo pueden disfrutar los hombres, ya que algunas están especialmente diseñadas para el placer anal, emulando lo que sería un beso negro o anilingus. Además este juguete por lo general no es caro, las podéis encontrar por unos 15 o 20 euros. Otra opción sería transformar vuestra lengua en lengua vibradora… este es el caso de TongueJoy ¿alguien se anima?

Ree Pleasure

Hablar de Ree, es hablar de Tonga, una empresa ubicada en el sur de los Países Bajos que además de comercializar la gama de productos Happy es uno de los distribuidores de LegAvenue en Europa. La serie Happy está basada en diseños sencillos y elegantes, en colores blanco o negro.

Para las nóveles en materia erótica, os podéis decantar quizás por las bolas chinas Happy Balls o el vibrador Happy Little, un vibrador flexible y suave con vibración continua regulable para penetración vaginal y anal. Si ya sabéis lo que es un vibrador y queréis emociones fuertes podéis pasar directamente al Happy Single más orientado a penetración vaginal o al Happy Duo, un vibrador tipo rabbit con varias velocidades y rotaciones.

Completando la colección está el Happy One, un huevo vibrador con control remoto que te hará sentir nuevas emociones estimulando tu clítoris o tu punto G. Con parecidos objetivos está pensado el Happy Ring, con el que se completa la colección, este anillo con bala vibradora se ajustará al pene de tu amante para hacerte vibrar.

Robo Suck

Son muchos los modelos de masturbadores y desarrolladores para pene, hoy os vamos a presentar el Robo Suck de Doc Johnson. Este aparatito ahí donde lo veis es capaz de vibrar y succionar a la vez, consiguiendo orgasmos con eyaculaciones volcánicas.

El aparato mide unos 20 cm de largo, de manera que cabe bastante dependiendo de como la tengas. No obstante al disponer de un sistema ajustable puedes jugar fijándolo únicamente a la cabeza del pene para obtener diferentes sensaciones. Dispone de un control remoto, como el que vemos en la foto, con diferentes velocidades.

La guinda la podéis poner usando algún tipo lubricante, luego dale On y verás… ;)

Vibrador Dinky Digger de Fun Factory

Dinky digger o “pequeño excavador”, es un simpático topo sonriente de silicona que te agasaja portando una flor con el propósito de que le dejes penetrar en tu interior. El diseño de este mini vibrador tampoco es casualidad, está pensado para que su nariz acaricie tu clítoris y le permita adentrarse por los lugares más íntimos. Dentro esconde un potente y silencioso vibrador.

Mide 17 cm de largo por 4 cm de diámetro y lo puedes encontrar en tres colores diferentes. Funciona con un par de pilas tipo AA, y aguanta las salpicaduras, así que te lo puedes llevar a la ducha pero nunca a la bañera, sino el topo se ahoga… El modo de funcionamiento es muy sencillo y ergonómico, basta con girar la rueda de la parte inferior y ajustarlo a la intensidad de vibración que más te guste.

Consoladores

Los consoladores o dildos son juguetes eróticos que se vienen utilizando desde hace miles de años, de hecho el consolador más antiguo que se ha encontrado data del 27.000 antes de Cristo, un consolador que fue fabricado en piedra y mide 20 cm de largo por 3 cm de diámetro. Hoy en día las medidas de los consoladores siguen siendo similares, pero desde luego es mucho más complicado encontrarlos fabricados en piedra.

Como consolador nos referimos al juguete erótico con forma y tamaño similar a un pene y sin vibración, un juguete erótico orientado a la penetración vaginal o anal, y es que de hecho en los últimos años cada vez más hombres se animan y buscan un dildo anal para enriquecer sus prácticas sexuales.

Hoy en día puedes encontrar consoladores macizos o flexibles, depende de si están fabricados en cristal, gelatina o resinas. En cuanto a la apariencia, los consoladores pueden ser realistas o de lo más creativos: hay consoladores de cristal que son transparentes con o sin colores, con relieves y formas que distan bastante de lo que es un pene real

Hay que tener en cuenta que no todas las personas que quieren comprar un consolador buscan uno con forma de pene real, a veces los hombres heteros no los quieren por miedo a la competencia, y a veces son las mujeres las que no los quieren así porque aprovechando que es un juguete quieren algo con un aspecto más divertido, y más si son mujeres homosexuales.