Spanking: primeros pasos o azotes

Esperando los primeros azotes

Así que quieres repartir unos cuantos azotes, por ahí has visto u oído algo sobre el spanking o quizás tu pareja te ha propuesto ponerte las nalgas bien rojas y calentitas. Pues si eres nuev@ en esto te propongo unos primeros pasos básicos antes de lanzarse dar nalgadas con reglas, látigos y fustas.

Te cuento que es una práctica de lo más normal, mucha gente disfruta siendo azotada, sin embargo sigue siendo una afición un poco tabú. No necesariamente va ligado al sadomasoquismo, depende de cómo lo practiques y de la intensidad o seriedad que quieras darle al asunto.

Antes de empezar. Lo que si te recomiendo es que no empieces a azotar hasta que estéis completamente excitados. El golpe en si y sin más no excita a cualquiera; sin embargo cuanto más excitados, más receptivos somos al dolor erótico. Como es lógico cuando pare o decaiga la excitación es mejor que pares de azotar… pero comencemos por el principio:

Posturas. Algunas posturas sencillas pueden ser ligeramente inclinado y apoyando las manos de tu pareja en la pared o simplemente de pie de espaldas a ti. Puedes empezar pasando tus dedos suavemente sobre las nalgas, hacer unas cosquillas o caricias, hasta que vas ubicándote y al mismo tiempo tu pareja temiendo que se le viene el primer azote.

Es sin duda un momento tenso para el recibe y excitante para el que da, puedes empezar dando un azote en la nalga que tengas más cerca. Lo suyo es empezar suave, así que ahueca ligeramente tu mano manteniendo los dedos juntos y azota sin mantener la muñeca rígida, esto amortiguará el golpe.

Primeros azotes. Procura que los primeros azotes sean más una palmada que una cachetada, una vez dada masajea la zona y si quieres también los genitales. La confusión sensorial del que recibe será notable, entre el picor del azote y la excitación de las caricias en los genitales.

Una vez dado el primero comienza el juego, no dejes pasar más de 5 segundos entre un azote y el siguiente. Apunta a la zona baja del trasero ya que hay más carne y ve poco a poco incrementando la potencia y firmeza de los azotes. Varia también la presión, frecuencia y lugar donde azotas.

Experimenta. Puedes probar a dar el azote y mantener la mano sobre la piel por uno o dos segundos, notarás como se calienta la piel. Frota, acaricia o lame lascivamente la zona antes de propinar otro. Si tienes un vibrador a mano puedes proponerle que lo sujete entre las piernas con sus muslos, aumentará aún más la excitación.

Si quieres que la cosa derive en una tórrida sesión de sexo puedes calmar y refrescar las nalgas con la ayuda de un cubito de hielo. Simplemente te lo metes en la boca y comienzas a lamer y besar con tus fríos labios y lengua sus nalgas, pasando a la zona genital y finalmente devorando todo el cuerpo. Ahora si suena interesante esto del spanking ¿no? ;)

Spanking o cómo disfrutar azotando

Azotando o spanking

El spanking, al igual que el pegging, es una práctica sexual más común de lo que puedes creer. Traducido viene a ser simplemente azote o nalgada, y aunque más de un@ lo asocie rápidamente al mundo del sado la cosa no está tan clara.

Digamos que tenemos por un lado el azote o spanking disciplinario donde los roles están claramente diferenciados: por un lado tenemos al azotador o spanker y por otro al azotado o spankee, es decir, el activo y el pasivo, el que da y el que recibe. El caso es que también está el spanking erótico, aquí el castigo se mezcla con el sexo combinando así placer sexual físico, el dolor y el placer psicológico.

Si a estas alturas te sientes escandalizada y piensas que uno debe estar con algún tornillo suelto en la cabeza para practicarlo olvídate, nada más lejos de la realidad. Se trata de una práctica sexual consentida y consentido, donde posiblemente las razones de los participantes sea invertir sus roles o personalidad de su vida diaria, o el simple placer de sentir ese escozor o el placer de observar unas nalgas bien rojas, brillantes y calientes.
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Practicar bondage

El practicar bondage requiere cierta experiencia o al menos tomar ciertas precauciones, sobre todo por parte de la persona que ata, ya que debe de estar pendiente en todo momento de la persona atada por si siente molestias, dolor, sed, etc. Y para evitar accidentes por estrangulación, caidas, quemaduras por frotamiento, etc.

Hace unos días Educasexo publicaba un interesante artículo sobre este arte, con consejos y razones por las cuales la gente practica bondage. Nos gustaría enriquerlo recomendadoos algunos artículos publicados en Coompra, como por ejemplo los kits de bondage, digamos que son unos pack para principiantes o para ir adentrandose en el mundo del BDSM.

Por si queréis profundizar, aprender de verdad a través de consejos prácticos, tenéis los libros Atrévete con el Bondage por unos 6€ más o menos.

Para encontrar todo tipo de accesorios podéis pasaros por la sección de Fetichismo y BDSM donde hay bastantes artículos para practicar bondage como este rollo de vinilo reutilizable.

Garganta profunda o deep throat

deep throat o garganta profunda

La garganta profunda o deep throat es una práctica que no está nada fácil, se trata de una variante de sexo oral donde se pretende introducir el pene completo por la boca cuando este está en erección, lo cual obliga a llegar hasta la garganta.

Sin duda dominar el arte de la garganta profunda requiere de mucha práctica y control del reflejo del vómito. Para ello siempre será importante estar relajado, y relajar los músculos de la garganta y la boca, y especialmente la lengua.

Una opción interesante a la hora de hacer una garganta profunda puede ser el utilizar lubricantes comestibles, los hay de diversos sabores que os serán muy útiles ya que facilitan la penetración y dan un agradable sabor.

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