Ya sea por curiosidad sexual o simplemente para salir de la rutina, el bondage es una práctica sexual muy extendida donde descubrirás un nuevo mundo de excitación, diversión y placeres increíbles.
Aventureros, imagínate a tu chica de rodillas, apoyada en sus manos y tú atándola de pies y manos de manera que no pueda defenderse. Entonces la penetras desde atrás mientras ella trata de evitarlo con movimientos que no hacen otra cosa que excitarte y hacer que la penetres con mayor intensidad.
Aventureras, imagínate atándolo y montándolo como si fuera tu caballo, puedes hacer con tu hombre todo lo que quieras ya que no podrá tocarte. Puedes por ejemplo subirte y follarlo al ritmo que más te guste, parando justo antes de que se corra, consiguiendo que dure aún más la sesión de sexo y haciendo que él te suplique que sigas haciéndole el amor.

Puede que nunca hayas oído hablar de hierofilia, pero quizás en algún momento de tu vida hayas sentido algún tipo de atracción sexual por cosas sagradas o religiosas, se que puede sonar paradójico y que para muchos una monja, un sacerdote, un rosario o un simple cáliz es el anti morbo total. Sin embargo para algunos es un fetiche más, el origen de múltiples fantasías sexuales y placeres prohibidos.
En lo que se refiere a hablar en la cama digamos que hay de todo, cada uno es como es y expresa sus sensaciones a su manera, el problema puede ser cuando esto distrae o perturba a nuestra pareja… hay quien incluso defiende aquello de “no hables al menos que puedas mejorar el silencio”, esto personalmente me resulta bastante extremo, porque tampoco es bueno cohibir a la otra persona.
Darse un
Los preliminares son una parte esencial para disfrutar de una intensa sesión de sexo, pero a menudo los pasamos por alto. Los polvos rápidos también pueden ser geniales y en toda relación sexual de pareja ocurren con mayor o menor frecuencia, sin embargo nunca son comparables a los placeres que se pueden liberar cuando nos explayamos en los juegos preliminares.
La sexualidad humana es bien compleja, y si a esto sumamos que somos más de seis mil millones de personas en el planeta, pues es normal que surjan todo tipo de gustos, aficiones y parafilias. Hoy vamos a tratar sobre el candaulismo, que algunos considerarán una aberración, mientras para otros es una de sus mayores fantasías sexuales.