
Las relaciones de pareja suelen comenzar como un torbellino de emociones, como algo agradable y nuevo, pero a veces con el paso del tiempo se puede llegar a convertir en rutinaria y aburrida. Salir con otras parejas puede ser un método para romper con esta rutina y recuperar el romanticismo.
Al parecer, según los resultados obtenidos por un estudio de la Universidad Estatal de Wayne, las parejas que integran a otras parejas en su vida social son más propensas a tener relaciones de pareja más felices y satisfactorias.
El estudio titulado irónicamente “Cuando Harry y Sally encontraron a Dick y Jane”, investigó 60 parejas en un entorno controlado de laboratorio. El objetivo era entender mejor cómo se forma la amistad entre las parejas, y para saber cómo estas amistades afectaban a la relación de cada pareja.
Hoy en día sigue habiendo personas que piensan que no se puede hacer el amor durante el embarazo, es cierto que en casos puntuales puede estar contraindicado y también puede que con la ganancia de peso la mujer se sienta menos atractiva, pero en cualquier caso el embarazo no es una etapa de abstinencia sexual.
La autoconfianza o confianza en uno mismo en materia sexual es algo bastante importante, y que cuando estamos en pareja se debe crear juntos. Cada persona es única y parte de su forma de ser es fruto de las experiencias que ha vivido, pero al conocer a una nueva persona muchas de las cosas que valían con la anterior ahora no valen, esto puede dar lugar a una perdida en la confianza en uno mismo, y es por ello que resulta importante la comunicación.
Haciendo uso de los teléfonos móviles, investigadores de las universidades de Miami y de California han descubierto que las mujeres parecen evitar el contacto con sus padres durante la ovulación. Según afirma Martie Haselton, profesora asociada de la UCLA, “Las mujeres llaman a sus padres con menos frecuencia en estos días de alta fertilidad, y cuelgan con ellos antes si es el padre quien inició la llamada”.
A la tercera edad se les suele dejar fuera de las encuestas de sexualidad porque se asume que muchas personas mayores a partir de cierta edad pierden interés por el sexo o se resignan a que su cuerpo ya no responde de la misma manera a los estímulos, sin embargo la realidad es que siguen sintiendo deseos sexuales aún a edades muy avanzadas – hasta los noventa y tantos! –.
La cistitis como tal es una inflamación de la vejiga de la orina, con o sin infección. Actualmente se estima que ocho de cada diez casos de cistitis se originan en relaciones sexuales, por tanto cuanto mayor es la frecuencia de la relaciones sexuales, mayor es el riesgo de contraerla.