
Son varias las vitaminas y minerales necesarias para la producción de hormonas sexuales, pero en general podríamos decir que tanto la vitamina E como la vitamina C, así como el calcio y el magnesio ayudan tanto al hombre como a la mujer.
La vitamina E actúa como antioxidante y la podemos encontrar en muchos alimentos tanto de origen animal como vegetal, valga como ejemplo el brócoli y las espinacas, así como la yema de huevo, las avellanas, nueces o almendras.
La vitamina C es un nutriente esencial que nuestro organismo no crea de manera natural y que sin embargo es esencial para un cierto número de reacciones metabólicas. Es igualmente un antioxidante que ayuda en el mantenimiento de los vasos sanguíneos. La podemos encontrar en cítricos como las naranjas, mandarinas y limones.
En cuanto al calcio y magnesio, son necesarios para la trasmisión nerviosa y en la regulación de los latidos cardiacos. El equilibrio adecuado de los iones de calcio, sodio, potasio y magnesio mantiene el tono muscular y controla la irritabilidad nerviosa. Aunque suena medio mal lo de transmisión nerviosa e irritabilidad nerviosa, todo esto es bueno
El magnesio además actúa como energizante y calmante en el organismo. Los alimentos anteriormente mencionados contienen también calcio y magnesio, pero igualmente podemos encontrar estas sustancias en los cereales, los lácteos y sus derivados, así como en algunos pescados.
