
Una de las primeras cosas que desaconsejaría en la cocina erótica es la fritura, especialmente la que pasa por la freidora!. Aportan a nuestro organismo grasas saturadas poco saludables y que a la larga pueden afectar a la circulación sanguínea, además de provocar cansancio y pesadez; la fritura está contraindicada para el deseo sexual.
Lo ideal son productos frescos, con escasa presencia de aditivos artificiales como los conservantes, colorantes, potenciadores de sabor y demás. Lamentablemente hoy en día la comida rápida e industrial viene cargadísima de grasas perjudiciales y aditivos innecesarios.
En el caso de la carne, existe la opinión de que un hombre cuanta más carne consuma más potente será en la cama, sin embargo esto es un mito y se aleja bastante de la psicología real del hombre. La carne es una especie de narcótico, tras su ingestión y sobre todo si es en gran cantidad, provoca pesadez y sueño.