Los consoladores o dildos son, por así decirlo, la herramienta básica en los juegos de cama. Ya casi desde que el homo sapiens comenzó a pensar, le rondaba la idea de inventar artilugios que emularan a los penes, quien sabe si simplemente era para venerarlos, para romper nueces o para sus juegos sexuales.
Hoy en día ya es más raro encontrar consoladores o dildos macizos que hayan sido fabricados en piedra o madera, que los hay…, lo habitual es ver dildos fabricados en materiales más o menos flexibles, de todos los colores y en materiales más modernos como el cristal, la cerámica, el látex o la silicona por mencionar algunos.
El que sea un juguete sencillo no quiere decir que siempre sea barato, por ahí hay pequeñas maravillas que rondan los cien euros, igual que hay otros que rondan los diez euros y finalmente desempeñan la misma función, es más una cuestión de gustos y de presupuesto.
Personalmente me parecen muy eróticos los consoladores o dildos de cristal, son piezas únicas que en su interior llevan capas de colores como las canicas de cuando éramos pequeños. Sino están los dildos que sin ser de cristal también son transparentes, pudiendo ser rígidos o bien flexibles si están fabricados con goma.





