Su nombre ya lo dice, la anafrodisia es una disminución o falta de deseo sexual. Lo que para muchas personas resulta inconcebible dado que se trata de una fuente de placer, para algunas es una pesadilla porque no saben cómo darle solución. Se estima que una de cada diez mujeres sufre esta disfunción sexual, y de rebote su pareja, de hecho es una de las principales razones por la que las mujeres acuden al sexólogo. Pero ¿tiene remedio, existe algún tratamiento?.
Depende del tipo de anafrodisia, puede que la persona siempre haya sido de un perfil bajo de deseo sexual, o puede que haya ido disminuyendo con el tiempo, o puede que exista una falta de deseo con la pareja pero no con otras personas, o directamente puede que no haya deseo alguno, es decir, ni con la pareja ni con nadie más, simplemente no se le pasa por la cabeza la idea de mantener relaciones sexuales e incluso trata de evitarlas con excusas de todo tipo.
Aunque la mayoría de las veces son mujeres las que pasan por esta situación, hay que dejar claro que la anafrodisia o falta de deseo sexual no es un problema que afecte únicamente a las mujeres, también los hombres la pueden padecer. La causas pueden ser variadas: desordenes hormonales, los efectos secundarios de ciertos fármacos, la falta de descanso, la ansiedad, la depresión, el estrés, la monotonía, problemas afectivos, el descontento con su propio físico o como éste ha cambiado con el paso de los años, miedo al rechazo, etc.
Los científicos son capaces de explicar buena parte del funcionamiento del universo y de desarrollar tecnología de los más compleja, sin embargo a día de hoy no saben a ciencia cierta por qué y para qué bostezamos… una de las últimas teorías asocia cierto tipo de bostezos como señal de atracción sexual.
La testosterona es una hormona propia del género masculino, aunque no exclusiva ya que la mujer también la produce pero en niveles mucho menores. En el hombre son los testículos los encargados de producir la testosterona y ésta se encuentra en sus niveles más altos tras la adolescencia. A medida que nos vamos acercando a los cuarenta comienza a ir disminuyendo en torno a un uno por ciento anual.
¿La andropausia es un mito o una realidad? Al parecer una realidad, pero que afecta un exiguo porcentaje de la población masculina, tan sólo un 2% según un estudio dirigido por la Universidad de Manchester, y publicado hace unos días en la revista New England Journal of Medicine.