¿Te falta resistencia en la cama, es sólo pensarlo y ya crees que no vas a aguantar más que unos minutos antes de eyacular? Más de uno habrá vivido algún episodio de eyaculación precoz a lo largo de su vida, en ese momento uno o bien no le da mayor importancia o bien se acongoja ante la perspectiva de tener coitos más efímeros que la combustión de un fósforo.
Lo importante en este tipo de situaciones es tratar de ser objetivo y relativizar el “problema”, porque si uno se deja llevar por esos mitos y mentiras que rodean la eyaculación precoz puede acabar por atormentarse sin necesidad.
El hacer caso a estos mitos y mentiras lo único que consigue es hacerte más difícil afrontar y superar el trance cuando lo que buscas es alargar la duración del coito. Pero pongamos en común, analicemos y desmontemos algunas de esas creencias en torno a la eyaculación precoz:

