Con los años y la experiencia uno va aprendiendo a conocer la sexualidad de la mujer, es curioso, pero no todas las personas tienen el mismo concepto de “buen sexo”, cada persona tiene sus gustos, y mientras unas piden muchas caricias, besos y abrazos, otras prefieren sexo frenético, o lo que para algunas es un beso apasionado, para otras es excesivo. Sin embargo todas tienen algo en común, quieren llegar al orgasmo, y si es posible, múltiples orgasmos.
El caso es que, hasta que no te das cuenta, andas perdido en los detalles, algunos andan queriendo estar pendientes de todo, o se obsesionan con durar más tiempo en la cama, como si aquello fuera un examen. Para un hombre puede resultar frustrante el estar dando todo de si o de lo que sabe, y sin embargo no proporcionar placer a su pareja, cuando realmente todas las grandes habilidades en la cama no dependen de durar más o de tamaños, sino que se resumen en dos pasos.
La duración del coito realmente depende de muchos factores, puede ser un calentón tipo “aquí te pillo aquí te mato”, donde se espera que la cosa dure escasos minutos, o todo lo contrario, por ejemplo una velada lujuriosa donde no hay prisa ninguna, donde simplemente ambos se dejan llevar por el sexo y el placer, y donde los juegos eróticos y el coito se alargan.



