
Quizás sabías que se había impuesto un control de natalidad en China, pero lo que posiblemente ignorabas es que durante el régimen comunista chino uno no elegía su pareja, la revolución de Mao convirtió a las parejas en compañeros no en amantes, era el partido comunista el que escogía a los cónyuges.
Al igual que en el mundo occidental la religión quiso cohibir a la gente, en China el régimen comunista quiso condenar el sexo por placer, el sexo sólo debía servir para reproducirse, las mujeres debían ser pequeñas fábricas de niños comunistas. Así millones de personas contrajeron matrimonio sin amor y sin sexo y quienes se enamoraban eran castigados.
Las consecuencias de todo esto se han hecho evidentes en los estudios realizados en los últimos años, por ejemplo en 2004 una encuesta reveló que sólo el 20% de los hombres chinos sabe donde está el clítoris, y el 50% de las mujeres nunca han disfrutado de un orgasmo.

