
En esta vida es importante aprender a escuchar, para así entender y empatizar mejor con los problemas de nuestros seres queridos. Aquí os dejo una pequeña historia desgarradora pero con final feliz
Una familia modelo cenaba tranquilamente cuando la hija de diez años comenta con lágrimas en los ojos:
- Ya no soy virgen…
Un silencio sepulcral se apoderó de la mesa y de repente empezaron las acusaciones mutuas:
- Esto es para que veas como eres una mala madre. (El marido dirigiéndose a la mujer) Eso le enseñas a la niña por ir vestida como una golfa y ligar con el primer imbécil que aparece por la puerta. ¡Claro, algún día esto tendría que ocurrir! ¡Con el ejemplo que ve la niña todos los días, no me extraña!
- ¿Y tú? (Apuntando con el dedo a la hija de veinte años) Qué te pones a hacer de todo en el sofá con ese novio tuyo, que tiene pinta de mariquita arrepentido, pero claro tu dices que es ‘metrosexual’ o como se llame esa cosa. ¡Es que eres igual a tu madre! Y la niña lo ve y quiere hacer lo mismo!!! Qué ejemplos son esos carajo!!!
La madre ya no aguanta más tanta humillación y le contesta:
- ¿Quién es el idiota que se gasta la mitad del sueldo en prostitutas y para colmo guarda sus teléfonos en el móvil? ¿Qué, piensas que soy ciega? Y aún más, sólo te diste de alta en Digital Plus para ver tus películas porno!!!
Totalmente descontrolada y al borde del colapso, la madre le preguntó a la niña, con los ojos llenos de lágrimas:
- ¿Quién te hizo eso, mi niña? Cuéntame.
Entre sollozos y lágrimas, la niña le contesta:
- La señorita Nora, se enojó conmigo y me sacó del Nacimiento y ahora ya no soy la Virgen. ¡Ahora soy una oveja!